5 obras musicales que todo niño debería conocer


por Sergio Vela



Muchos estudios han explorado los vínculos entre la música y sus efectos en el desarrollo infantil. Una amplia literatura señala asociaciones entre la formación musical y una variedad de efectos positivos en los primeros años de la infancia, los cuales, hacen énfasis en la importancia tanto para la adquisición de destrezas específicamente musicales, como para su evolución integral como individuo.

Un entorno musical temprano es fundamental para potenciar las capacidades cognitivas y disminuir las deficiencias psíquicas. La experiencia sensorial que proporciona la música enriquece la vida de un niño e impacta positivamente en sus capacidades sociales. Incluir la experiencia musical en esta etapa ayuda a su desarrollo estético, lingüístico y afectivo, de integración, memoria y del buen gusto.

Por lo anterior, les comparto a continuación, una lista con las que considero las obras imprescindibles para la formación musical:

1.- La guía Orquestal para los jóvenes de Benjamin Britten. En esta obra, el compositor retoma un tema musical creado por genial compositor inglés Henry Purcell, y desarrolla de manera lúdica una serie de variaciones sobre dicho tema, para cada sección y cada instrumento de la orquesta. El propósito es enseñar al público juvenil a reconocer el sonido de cada instrumento de una orquesta sinfónica.

2.- Pedro y el lobo de Serguéi Prokófiev. Es un cuento musical que nace de un encargo del Teatro Central Infantil de Moscú al compositor, con la finalidad cultivar el gusto musical en los niños y permitir un primer acercamiento a los instrumentos de una orquesta. Esta historia se caracteriza porque  de manera muy didáctica, a cada personaje le es asignado instrumento musical.

3.- Hänsel y Gretel de Engelbert Humperdinck. Es una ópera infantil basada en el célebre cuento de hadas de los hermanos Grimm, la cual sigue la historia de los dos pequeños hermanos Hänsel y Gretel, quienes se pierden en un temido bosque conocido por ser el lugar donde vive una malvada bruja que come niños.

4.- Mamá la oca de Maurice Ravel. Es una de las más destacadas obras del compositor, en la que quiso evocar el mundo de los sueños y los cuentos de la infancia. Una brillante pieza con un lenguaje simplificado, pensada para que los niños pudieran soñar con ella e incluso, por qué no, tocarla.

5.- El Carnaval de los animales de Camille Saint-Saëns. Es una alegre y divertida obra instrumental que tiene como hilo conductor a los animales. En esta pieza, a lo largo de 14 pequeños fragmentos independientes repletos de guiños humorísticos, cada animal es representado por un instrumento musical.

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